Los envíos de smartphones caen 11% por el auge de la inteligencia artificial
Mientras fabricantes y desarrolladores compiten por construir infraestructura para Inteligencia Artificial , la creciente demanda de memorias para centros de datos eleva los costos de fabricación de los teléfonos inteligentes, obligando a las marcas a replantear sus estrategias y poniendo en riesgo la permanencia de los modelos más económicos. La consecuencia ya comenzó a reflejarse en el mercado, pues los envíos mundiales de smartphones cayeron 11% interanual durante el segundo trimestre de 2026, su nivel más bajo para ese periodo desde 2013, de acuerdo con estimaciones preliminares de Counterpoint Research. La consultora atribuyó el descenso al incremento en los precios de las memorias DRAM (necesarias para procesar datos al momento) y NAND (necesarias para guardar la información de forma permanente), cuyos fabricantes han priorizado el suministro para infraestructura de IA sobre la electrónica de consumo.
Ese fenómeno global ya comienza a reflejarse en México.
«Lo que comenzó como un problema de componentes el año pasado, ahora es un problema de demanda en toda regla», explicó Shilpi Jain, analista senior de Counterpoint Research. La especialista señaló que los teléfonos de gama baja y media, los más sensibles al incremento en los costos de fabricación, «se vuelven estructuralmente inviables a los precios anteriores», lo que está obligando a las marcas a elevar precios, reducir lanzamientos o extender la vida comercial de modelos de generaciones previas. Analí Galvan, senior analyst de IDC, explicó que además de incrementar costos, la escasez de memorias cambiará la oferta de dispositivos que llegarán al mercado en los próximos meses. «Vamos a ver lanzamientos con especificaciones muy similares a los anteriores, pero con un ticket más alto. También vamos a ver portafolios más compactos», señaló la analista. La razón, explicó, es que los fabricantes buscarán concentrar la producción en los equipos que ofrecen mejores márgenes de ganancia, dejando de lado algunos modelos menos rentables. El mayor impacto recaerá precisamente sobre los teléfonos de entrada, un segmento que durante años impulsó el crecimiento del mercado mexicano. «Vamos a ver lanzamientos con especificaciones muy similares a los anteriores, pero con un ticket más alto. También vamos a ver portafolios más compactos», señaló la analista. La razón, explicó, es que los fabricantes buscarán concentrar la producción en los equipos que ofrecen mejores márgenes de ganancia, dejando de lado algunos modelos menos rentables. El mayor impacto recaerá precisamente sobre los teléfonos de entrada, un segmento que durante años impulsó el crecimiento del mercado mexicano. «La contracción principal que vamos a estar viendo va a ser en los equipos de menos de 4,000 pesos. Va a haber menos disponibilidad de esos equipos», anticipó Galvan. Aunque esos dispositivos no generan el mayor valor para las marcas, son un sostén importante para sus ventas. La consultora The Competitive Intelligence Unit (The Ciu) estima que la gama media concentra 67.9% de los smartphones en México y la gama baja otro 15%, es decir, 82.9% en conjunto, mientras que la gama alta representa 17.1% de la base instalada. Para los consumidores, esto significa menos opciones de compra en los rangos de precio más bajos, además de incrementos en los precios de nuevos lanzamientos. IDC también prevé que los fabricantes y distribuidores impulsen con mayor fuerza esquemas de financiamiento, programas de intercambio, equipos reacondicionados y modelos de generaciones anteriores para mantener la demanda. Counterpoint coincide en que la industria ya comenzó a modificar su estrategia y señala que algunas empresas han optado por trasladar el aumento de costos al consumidor; otras mantienen promociones agresivas para conservar participación de mercado, mientras que varias reducen la cantidad de modelos disponibles y priorizan dispositivos con mayores márgenes.
¿Quiénes dominan el mercado?
Los datos de Counterpoint revelan que Samsung recuperó el liderazgo mundial con una participación de mercado de 24%, impulsada por el desempeño de la serie Galaxy S26 y por una mayor integración de su cadena de suministro. Apple, por su parte, elevó sus envíos 3% y alcanzó una participación récord de 20%, convirtiéndose en el único gran fabricante que evitó aumentar los precios de sus smartphones durante el periodo. Esa estrategia, sin embargo, no se mantuvo y la compañía de Cupertino ya incrementó los precios de su nueva línea de iPhone, en un contexto de mayores costos de producción para la industria. En contraste, Xiaomi, OPPO y Vivo registraron caídas de dos dígitos en sus envíos, debido a su mayor exposición a los segmentos de gama baja y media, donde el incremento de costos afectó con mayor intensidad la demanda. Aun así, estas marcas llevan varios años ampliando su presencia en la gama premium. Xiaomi, por ejemplo, impulsa dispositivos desarrollados en colaboración con Leica, mientras que OPPO y Vivo también refuerzan sus líneas de mayor desempeño con equipos que, en algunos casos, superan los 20,000 pesos. La apuesta busca competir en un segmento con mayores márgenes de ganancia, una estrategia que cobra mayor relevancia conforme aumenta el costo de fabricar los modelos más económicos. Las perspectivas tampoco apuntan a una recuperación inmediata, Counterpoint estima que los envíos mundiales de smartphones caerán alrededor de 14% durante todo 2026 y considera que la escasez de memorias podría extenderse hasta 2027. Mientras eso ocurre, la industria dejará de competir por vender más teléfonos y concentrará sus esfuerzos en comercializar dispositivos con mayor valor, aun cuando eso implique reducir el volumen de equipos disponibles para los consumidores.
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