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World: Qué hay detrás de la tecnología para demostrar que eres humano en internet

El avance de la inteligencia artificial y la proliferación de bots están cambiando la forma en que interactuamos en internet a través de la tecnología. Según datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), más del 35 % de los usuarios de internet en España utiliza de forma habitual herramientas de IA como ChatGPT o chatbots similares.

Pero el cambio va más allá del uso cotidiano. “Los bots ya no son simples cuentas automatizadas que envían spam; hoy pueden generar comentarios complejos, automatizar transacciones o incluso mantener conversaciones que parecen humanas”, señala Tiago Sada, Chief Product Officer en Tools for Humanity, compañía colaboradora de World. “Estamos llegando a un punto donde distinguir entre un humano y una máquina en entornos digitales que simulan serlo se ha vuelto cada vez más complicado”.

En ese sentido, la tecnología de prueba de humanidad permite demostrar que detrás de una cuenta hay una persona real y única, sin necesidad de revelar información personal. World ID, la principal herramienta de World, garantiza un acceso seguro a espacios y servicios en línea a los que solo deberían acceder humanos (no bots), como servicios financieros, venta de entradas para conciertos, apps de citas y videojuegos.

Tradicionalmente, herramientas como los CAPTCHA o los datos de comportamiento ayudaban a separar humanos de bots. Sin embargo, la IA ha aprendido a superar estos desafíos. Por otro lado, los sistemas de identidad digital como el KYC están diseñados para identificar a una persona: saber su nombre, dirección u otros datos. La tecnología de Prueba de Humanidad propone algo diferente: el objetivo no es saber quién eres, sino poder demostrar que eres humano en entornos digitales.

World, por ejemplo, prioriza la privacidad y seguridad. Combinando imágenes de alta resolución y tecnologías de privacidad avanzadas. Las personas verifican su humanidad mirando a una cámara de última generación llamada Orb, que toma imágenes de los ojos y el rostro. Las imágenes se cifran y se envían al dispositivo del usuario y se eliminan inmediatamente de la cámara.  La información queda bajo un modelo de custodia personal, lo que significa que permanece en el dispositivo de las personas.

Cuando alguien utiliza esta credencial digital para demostrar ante un servicio que es un humano, por medio de una tecnología criptográfica llamada pruebas de conocimiento cero (ZKP), solo se confirma que la persona tiene un World ID válido, sin revelar ninguna otra información.

“En la práctica, esto significa que podemos proteger la privacidad del usuario mientras mantenemos la confianza en los espacios digitales”, apunta Sada. “Esto puede ser relevante en distintos contextos, desde comunidades en línea y plataformas sociales hasta programas de fidelidad, encuestas o acceso a servicios digitales. Ya colaboramos con aliados que comparten esta visión, por ejemplo, ayudando a reducir el fraude, a mejorar la seguridad o a dar prioridad a humanos reales en experiencias digitales, como es el caso de Tinder.”

Sobre los planes para integrar World ID con sistemas de identidad nacionales o pasaportes, Sada respondió:“Ya existen pilotos como World ID Credentials que permite a las personas vincular documentos oficiales con chip NFC (Near Field Communication) a su World ID, como es el caso de algunos pasaportes. Esto ya se está probando en algunos países. La información del documento se guarda únicamente en el dispositivo de las personas, y mediante tecnología de ZKP, el sistema solo confirma con un “sí” o “no” ciertos atributos necesarios, por ejemplo, que alguien es mayor de edad o su nacionalidad, sin compartir la identidad o datos completos.”

La necesidad de distinguir entre un ser humano y un sistema automatizado tiene implicaciones prácticas en múltiples sectores. Pero no busca reemplazar sistemas de identidad tradicionales, sino ser una capa de seguridad complementaria. El protocolo busca ofrecer una verificación global, interoperable y centrada en la privacidad, donde las personas puedan demostrar que son humanas sin tener que crear cuentas en múltiples plataformas ni compartir datos personales con cada servicio. Su objetivo es convertirse en una capa neutral de verificación humana para internet.

A medida que la inteligencia artificial sigue avanzando y la frontera entre lo humano y lo digital se difumina cada vez más, la pregunta ya no es si este problema existe, sino cómo se resolverá. “Si grandes tecnológicas lanzaran soluciones similares, será una señal de que probar que eres humano en internet se ha vuelto una necesidad real. En ese escenario, la diferencia clave de World sería su enfoque abierto y descentralizado”, concluye Sada

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Gustavo Genez

Informático de corazón y apasionado por la tecnología. La misión de este blog es llegar a los usuarios y profesionales con información y trucos acerca de la Seguridad Informática.