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Por qué va lenta la VPN y cómo solucionarlo

Contar con una VPN es algo imprescindible si queremos mantener la privacidad al utilizar redes Wi-Fi públicas, por ejemplo. Son muy útiles también para evitar posibles bloqueos geográficos y poder acceder a contenido de otros países que puedan estar limitados. Lo que hace básicamente es servir de intermediario entre nuestro dispositivo y el servidor al que accedemos. Es capaz de ocultar la dirección IP. Pero claro, el problema es que no siempre funcionan bien y tener pérdida de velocidad es común. Vamos a ver las causas principales y qué hacer para evitarlo.

Motivos para que la VPN vaya lenta

Hay diferentes motivos que pueden afectar al funcionamiento de una VPN. Pueden hacer que la velocidad sea muy limitada, que haya cortes continuos o que incluso no podamos navegar por la red. Esto puede afectar especialmente a los programas gratuitos o que están más limitados. Es por ello que resulta fundamental elegir muy bien la aplicación que vamos a instalar.

Problemas con el servidor

La causa principal por la que aparecen problemas de velocidad en la VPN es que haya algún fallo con el servidor. Por ejemplo puede ocurrir que esté demasiado lejos. Pueden estar repartidos por cualquier parte del mundo y, según donde nos encontremos, puede ser mejor una opción que otra.

Normalmente las VPN tienen múltiples opciones. Podremos elegir entre diferentes alternativas. Pero las que son gratuitas o no tienen demasiadas funciones, suelen estar más limitadas en este aspecto.

Pero también podría pasar que el servidor al que intentamos acceder está sobrecargado. Incluso si está en nuestro mismo país, podríamos tener problemas. Pongamos que ese servidor tiene un ancho de banda de 1000 Mbps y hay 100 personas conectadas él. La velocidad máxima que obtendríamos es de 10 Mbps.

Tipo de cifrado

Otro motivo muy común por el que puede haber problemas con la velocidad de Internet al usar una VPN es el tipo de cifrado que usemos. Existen diferentes métodos de cifrado para asegurar que los datos viajen protegidos y evitar así cualquier filtración que pueda poner en riesgo nuestra privacidad.

Hay diferentes protocolos, como pueden ser PPTP, L2TP/IPSec, IKEv2 y OpenVPN. No todos funcionan igual y puede haber diferencias notables en velocidad. Una VPN nueva, que cuente con los mejores recursos posibles, va a tener también un protocolo optimizado y que sea veloz.

Algún software está interfiriendo

Aunque tener programas de seguridad es muy importante, es cierto que a veces pueden afectar al funcionamiento de otras aplicaciones. Esta puede ser también la causa de que la VPN funcione lenta o que incluso se corte la conexión. Esto puede ocurrir especialmente si tenemos un firewall, pero también con el antivirus.

Estas aplicaciones podrían bloquear o limitar las conexiones. Podríamos tener problemas para que la velocidad de Internet sea la adecuada. El antivirus podría detectarlo como una amenaza e incluso podría bloquear la conexión por completo, por lo que no podríamos navegar por la red.

VPN y firewall portátil

Velocidad de la conexión

Pero una limitación clara, que puede suponer un lastre a la hora de usar una VPN, es la velocidad de nuestra conexión. En este caso no va a influir qué programa estemos utilizando, sino que será una cuestión general, que afectará a cualquier aplicación VPN que tengamos instalada.

Si tenemos contratados 50 Mbps, por ejemplo, no podemos esperar tener 100 Mbps al usar una VPN. Estaremos limitados a esa velocidad máxima. Además, el estar conectados por Wi-Fi y tener una mala cobertura puede también supone una limitación importante, ya que recibiríamos peor señal.

Consejos para mejorar la velocidad

Entonces, ¿Qué podemos hacer para que la VPN funcione más rápido? Hay algunos factores que podemos tener en cuenta para lograr que la velocidad sea mayor y reducir al máximo los posibles problemas que puedan aparecer. Vamos a mostrar cuáles son los principales puntos que debemos tener presentes.

Cambiar de servidor

Lo primero que debemos hacer es cambiar el servidor al que nos conectamos. Salvo que estemos usando una VPN muy limitada, lo normal es que tengamos varias opciones entre las que podremos elegir. ¿Estás conectado a un servidor que, por ejemplo, se encuentra en Asia? Prueba a conectarte a uno de Europa o, si es posible, de España.

Este factor es de los más importantes. Podemos ir probando hasta encontrar con un servidor que funcione bien, que ofrezca una buena velocidad. No solo hay que tener en cuenta la ubicación, pero sí que es uno de los puntos más determinantes. Un test de velocidad puede ser buena idea para probar cuál es más veloz.

Mejorar la conexión

Pero el problema puede ser de la conexión de Internet. Especialmente esto ocurre al navegar a través de una red Wi-Fi. Puedes probar a colocar un repetidor inalámbrico, un sistema Mesh o dispositivos PLC. Todas estas opciones sirven para llevar la conexión de un lugar a otro de la vivienda y salvar así la distancia física.

Siempre que sea posible, una buena idea es conectarse por cable. Esto permite tener más estabilidad y normalmente la velocidad va a ir bastante mejor. Pero esto no siempre es posible, especialmente al utilizar dispositivos móviles, por lo que tocará optimizar al máximo la conexión inalámbrica.

Configurar los programas de seguridad

Si tienes instalado algún antivirus o firewall, algo que es muy aconsejable, tiene que comprobar que están bien configurados. Tal vez el cortafuegos esté bloqueando la conexión de la VPN y eso haga que no pueda conectarse o que funcione muy lenta. También podría pasar que el antivirus detecte esta aplicación como una amenaza de seguridad.

También puede pasar que tengamos alguna medida de seguridad configurada en nuestra red local. Esa podría ser la causa por la que no funciona bien. Debemos, por tanto, conocer en todo momento qué configuración de seguridad podría alterar el funcionamiento de la VPN y realizar cambios.

Cambiar los DNS

Un problema común cuando la velocidad de Internet es lenta es estar utilizando servidores DNS que no funcionan bien. Normalmente usamos los que ofrece la propia operadora. A veces pueden funcionar mal y eso afecta especialmente a la hora de navegar a través de una VPN, por lo que conviene cambiarlos.

Para cambiarlos en Windows tenemos que ir a Inicio, Configurar, Red e Internet, Configuración de red avanzada, seleccionar el adaptador correspondiente y pinchamos en Ver propiedades adicionales. Allí veremos la opción de editar la Asignación de servidores DNS. Hay que seleccionar Manual y ya rellenar los datos correspondientes.

Cambiar DNS en Windows 11

Podemos utilizar alguna de las muchas opciones que existen, como los DNS de Google, que funcionan muy bien, o los de Cloudflare. Solo tendremos que cambiar los datos correspondientes.

Cambiar de VPN

Una solución más es cambiar de VPN. Al utilizar un programa gratuito es cuando más problemas podemos tener. No solo hablamos de rendimiento y velocidad de Internet, sino también de seguridad. Este tipo de aplicaciones pueden ser un problema real para nuestros datos personales.

Siempre hay que optar por programas fiables, que sean conocidos y sepamos que van a funcionar con las mayores garantías. Por ejemplo ExpressVPN o NordVPN son algunas buenas opciones para usar una VPN y que la conexión de Internet funcione rápida y evitar los molestos cortes.

En definitiva, si tienes problemas de velocidad al usar una VPN puede que esto ocurra por los motivos que hemos visto. Tienes diferentes opciones para intentar optimizar al máximo la conexión y lograr el mejor rendimiento posible, para que no haya problemas de velocidad ni cortes.

El artículo Por qué va lenta la VPN y cómo solucionarlo se publicó en RedesZone.

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Gustavo Genez

Informático de corazón y apasionado por la tecnología. La misión de este blog es llegar a los usuarios y profesionales con información y trucos acerca de la Seguridad Informática.