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Fraude financiero en la era de la IA: las empresas lo reconocen pero no están preparadas para afrontarlo 

Fraude financiero en la era de la IA: las empresas lo reconocen pero no están preparadas para afrontarlo  1
Adam Davies, vicepresidente de Gestión de Producto de FICO 

La Inteligencia Artificial está transformando la manera en la que entendemos el mundo. Y de la misma manera que las empresas la están aprovechando para ser más eficientes y productivas, los delincuentes la están utilizando para cometer fraude y conseguir sus objetivos de forma más rápida, sigilosa y fructífera. 

El fraude ha dejado de ser un riesgo operativo aislado para convertirse en una amenaza financiera persistente a escala empresarial, impulsada ahora por la Inteligencia Artificial. Desde la toma de control de cuentas mediante deepfakes y sofisticados ataques automatizados con bots hasta campañas masivas de ingeniería social, el nivel de amenaza ha aumentado de forma drástica. Y aunque la industria está avanzando en sus esfuerzos de prevención, todavía existe un amplio margen para acelerar y ampliar el impacto de estas iniciativas. 

El coste creciente del fraude: volumen, pérdidas y la IA como acelerador 

Según un estudio que hemos llevado a cabo en FICO entre responsables de la gestión del fraude de entidades financieras de todo el mundo, los intentos de fraude han aumentado de manera significativa: el 26 % de las organizaciones afirma que han crecido más de un 51 % durante los últimos dos años. 

El incremento en el volumen de intentos se está traduciendo directamente en un impacto económico, lo que indica que las organizaciones todavía no están absorbiendo o desviando estos ataques con la eficacia suficiente. ¿Y qué está impulsando este aumento? La inteligencia artificial en manos de los defraudadores. 

La IA se ha convertido en un gran elemento popular, permitiendo que actores maliciosos con capacidades limitadas ejecuten ataques que anteriormente eran exclusivos de organizaciones criminales avanzadas. 

El fraude en solicitudes, incluyendo la creación de identidades sintéticas y la toma de control de cuentas, se encuentra entre las amenazas de crecimiento más rápido. Este tipo de fraude en procesos de solicitud es especialmente peligroso: los delincuentes construyen perfiles de clientes aparentemente legítimos con el paso del tiempo, evadiendo los controles tradicionales de prevención del fraude hasta que las pérdidas finalmente se materializan. 

El desafío del fraude empresarial: una brecha entre la ambición y la ejecución 

Prácticamente todas las organizaciones encuestadas (99 %) reconocen la necesidad de adoptar un enfoque unificado y global para la prevención del fraude a nivel empresarial. Sin embargo, reconocer la necesidad y llevarla a la práctica no son lo mismo: sólo el 28 % de las organizaciones ha desplegado completamente modelos de detección de fraude basados en IA/aprendizaje automático que funcionen a escala empresarial, ya sea IA generativa para asistencia en la interacción con clientes, IA generativa como apoyo en la gestión de casos o modelos de detección de fraude basados en IA y aprendizaje automático. 

Esta brecha de implementación no es principalmente un problema tecnológico. Casi la mitad de las organizaciones (47 %) identifica como principal desafío la dificultad para integrar eficazmente la IA, por delante de otros factores como el aumento de la complejidad del fraude, las restricciones regulatorias, los problemas relacionados con la gobernanza de datos o las limitaciones de los sistemas heredados. 

Falsos positivos: el coste oculto de una prevención del fraude incompleta 

La presión por detectar más fraude está generando, por otro lado, un problema secundario: una de cada tres organizaciones informa de tasas “altas” o “muy altas” de falsos positivos en sus sistemas de detección de fraude. Esto es importante porque los falsos positivos no son simplemente una molestia operativa. 

Cuando transacciones legítimas son marcadas como sospechosas, los clientes pueden enfrentarse a retrasos, procesos adicionales de verificación o bloqueo de servicios. Esta fricción reduce la confianza, perjudica la experiencia del cliente e incrementa el abandono, especialmente en mercados digitales de rápida expansión. 

La orquestación es la pieza clave 

Si existe algo sobre lo que no hay dudas es que las organizaciones que tendrán éxito serán aquellas que abandonen la gestión fragmentada y aislada del fraude para avanzar hacia una orquestación unificada basada en inteligencia artificial. 

Actualmente, los modelos de proveedores externos son los más integrados y los que mayor influencia tienen en la toma de decisiones relacionadas con el fraude. El 41 % de las entidades financieras afirma que estos modelos externos tienen la mayor influencia sobre sus decisiones contra el fraude, frente al 28 % correspondiente a los modelos desarrollados internamente. 

Esto refleja el valor de colaborar con proveedores especializados capaces de ajustar continuamente sus modelos frente a nuevas tipologías de fraude, con una escala y una velocidad que los equipos internos a menudo no pueden igualar. 

Por un futuro esperanzador 

La amenaza es real, está acelerándose y opera simultáneamente a través de todos los vectores del fraude, pero también existe una gran oportunidad para aquellas organizaciones dispuestas a evolucionar desde proyectos piloto fragmentados hacia una verdadera transformación empresarial de la gestión del fraude. Por eso, el futuro de la prevención del fraude no dependerá únicamente de tener mejores modelos de Inteligencia Artificial, sino de la capacidad de integrar esos modelos, conectar datos, automatizar decisiones inteligentes y proteger al cliente sin romper la experiencia que espera. 

En resumen, la conclusión para los responsables de prevención del fraude es clara: reducir los falsos positivos no es un objetivo separado de detener el fraude. Forma parte del mismo desafío. Además, una orquestación adaptativa basada en el riesgo, alimentada por mejores señales de datos, inteligencia de consorcios y ciclos continuos de retroalimentación, permitirá a las organizaciones reforzar sus controles sin generar una fricción que destruya la confianza que tanto les ha costado construir.

Adam Davies, Vicepresidente de Gestión de Producto de FICO

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Gustavo Genez

Informático de corazón y apasionado por la tecnología. La misión de este blog es llegar a los usuarios y profesionales con información y trucos acerca de la Seguridad Informática.