Un hombre del Siglo XXI: Controlando el Loop
Hace casi un año y medio, queriendo probar cómo funcionaban los modelos de Inteligencia Artificial para contar días a lo largo de periodos de tiempo entre dos fechas, quise calcular cuándo sería un hombre del Siglo XXI más que un hombre del Siglo XX. Es decir, cuando habría pasado más parte de mi vida en este siglo que en el pasado. Haciendo las pruebas, como parte del juego descubría que hoy es el día en que se igualan mis días.
Es decir, hoy, 18 de Julio de 2026, hago tantos días en el Siglo XXI como en el Siglo XX, lo que hace que mi vida hasta hoy esté a caballo entre dos siglos de forma equilibrada.
Sólo era un juego por testear conceptos con la IA y probar una de las capacidades que los modelos LLM nos ofrecen en el cálculo. Esto lo he hecho con otras muchas capacidades y las he ido publicando por aquí, pero esta prueba en concreto me llamó la atención porque era un dato que desconocía de mi vida personal, y me quedé con la fecha. En ese momento pensé, entre curiosidad y diversión comencé a pensar en cosas más existenciales como… «¿Llegaré? ¿Cómo seré dentro de ese tiempo? ¿Cambiará algo?» Así que me marqué la fecha para llegado el día pensar sobre ello.
Si eres de esos que tiene un mundo interior grande, que disfruta del hecho de tener tiempo de pensar cosas en soledad, conocerás como funcionan estos flujos de pensamiento en la cabeza. Comienzas a tirar del hilo de contar días con IA y acabas conectando eso con tu vida, para convertirlo en algo «accionable» que tenga un sentido para ti. En mi caso la creación de una nueva fecha para marcar en mi calendario, ya lleno de aniversarios de hechos relevantes para mí gracias a una vida intensa y movida que se extiende por más de cinco décadas
No voy a haceros una reflexión larga sobre mí, que ya la hice el día de mi cumpleaños, como suelo hacer cada año. Ese día me obligo a pensar en eso, y es como el Debate del Estado de la Nación, pero en mi caso, para auto-evaluarme, así que ya os conté en qué momento mental y vital me encuentro. Sin embargo, llegado este día en el que comienzo a ser más un hombre del Siglo XXI que del Siglo XX, – especialmente porque los primeros tiempos de mi vida en el siglo pasado mi actividad se limitaba a lo que hacen los bebés: llorar, dormir, comer y ensuciar pañales – , he querido hacer que sea un día especial, que soy de los que creen que en esta vida hay que celebrar todo, que las cosas malas ya vendrán solas, así que meter una fiesta más en mi calendario siempre es una buena idea.
Este día lo voy a dedicar a reflexionar sobre el hombre que quiero ser, y abandonar algo del hombre que fui. Hace algún tiempo decidía que para seguir creciendo, cada día debo dejar atrás cosas de la persona que un día fui para poder ser la persona que quiero ser en el futuro. No quiero verme constreñido a ser sólo la persona que un día fui, o que soy a día de hoy, y por eso aún sigo pensando en la persona que quiero ser, así que por que no, y este 18 de Julio es un día perfecto, donde paso del hombre del siglo pasado al nuevo, así que será un nuevo día marcado en mi calendario.
Además, estos días suelo estar recordando siempre hechos que me hacen pensar, ya que un día 16 de Julio cuando nos dejó mi querido Kevin Mitnick, y un 20 de Julio cuando se fue el mítico Chester Benington, días que siempre tengo muy presentes.. Y en medio, el 18 de Julio, es el día de mi transición de un siglo a otro, así que algún sentido positivo le tendré que dar para pensar en ello. Al final, siempre es un buen momento para sentarse y reflexionar sobre nuestra vida, el lugar en el mundo en que nos encontramos, y el camino que queremos recorrer durante el limitado e incierto tiempo que tenemos.
En mi caso, desde que sobrepasé los cuarenta y cinco, y empecé a vislumbrar la llegada al kilómetro cincuenta de la vida como siguiente etapa de la vida, dediqué mucho tiempo a pensar en eso. En cómo quería que fueran mis años finales como profesional, como ser humano. Comencé a pensar en cómo al chaval ese que era, y al que le dediqué algunos mensajes en 2019, le gustaría que hiciera ese camino final. Qué paisajes querríamos recorrer, qué actividades querríamos hacer, qué montañas nos gustaría escalar juntos. En qué valle nos gustaría terminar el viaje.
Con mis paseos por el río y las calles de Lisboa este año he tenido tiempo de hacer mucho eso. Disfruto estando en esa soledad reflexiva acompañada de mis libros. La pregunta que me he hecho han sido esas mismas que llevo años haciéndome estos años. Si tuvieras todo el tiempo del mundo qué harías. Y al final llego a conclusiones muy curiosas y duras. Porque la conclusión es que acabaría haciendo lo que hago. Escribo este blog por placer. Dar conferencias es algo placentero. Estudiar tecnología es algo que pagaría por hacer. Crear proyectos y hacerlos crecer me divierte tanto como me divertía jugar con el ordenador de niño.
Pero… por si acaso, mantengo al humano dentro y fuera controlando el «Loop» y no voy en automático. Por eso reflexiono tanto sobre ello. Es mi forma de vigilar que no degenero en una actividad que contamina y envenena el disfrute que me da tener una mezcla variada y equilibrada de actividades, sin dejar que ninguna degenere más que otra en un punto focal que me lleve por un camino que no me divierta. Y eso exige mucho tiempo de CPU invertido en Guardrails que eviten el Misalignment. Es muy fácil sucumbir a un Prompt Injection, que te manipule el Contex o la Memory, sobretodo si viene cargado con pesos en las capas de atención de las «human weaknesses» que son fáciles de sufrir un adversary attack, usando DeepFakes que permitan Spoofear lo que podría parecer un Token de Flag en un CTF pero que no sea más que una Poisson Apple de un Deception Toolkit. Por uso, mantengo al Human in the Loop y Controlling the Loop.
Ya sabes cómo va esto…pues con la mirada de los años más aún.
¡Saludos Malignos!
Autor: Chema Alonso (Contactar con Chema Alonso)
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