César Cernuda, presidente de NetApp: “Los datos ya no valen por cuántos tienes, sino por cómo los preparas”
Madrid ha supuesto el broche final a la gira NetApp Insight Xtra, que esta multinacional ha venido realizando alrededor de toda Europa para presentar sus novedades y estrategias. En el caso de la capital española la ponencia principal ha corrido a cargo del máximo responsable de NettApp, César Cernuda que compartió con clientes y socios la hoja de ruta de la compañía en torno a la gestión del dato, la inteligencia artificial y el papel de la nube en un mundo híbrido donde la confianza y la seguridad se han convertido en la nueva moneda de cambio.
“Vivimos en el mundo de los datos” fue uno de los primeros mensajes que el directivo, recordando que la idea de que “la información es poder” no es nueva, pero sí lo es el volumen y la complejidad de los datos que generan hoy las organizaciones y la sociedad en su conjunto. Tl y como expuso César Cernuda durante su intervención, «el verdadero factor diferencial ya no es acumular información, sino saber acceder a ella, convertirla en conocimiento útil y utilizarla para tomar decisiones que permitan avanzar el negocio».
César Cernuda repasó la trayectoria de NetApp, una compañía con más de tres décadas de historia centrada desde sus orígenes en el mundo del dato. Reconoció que la marca ha sido tradicionalmente identificada como un proveedor de almacenamiento, pero defendió la evolución que ha llevado a la empresa a convertirse en referente en almacenamiento unificado y en la desagregación entre cómputo y almacenamiento, un hito que definió como una de las grandes innovaciones de sus primeros años. Esa evolución se ha traducido en la creación de una plataforma única, capaz de ofrecer un “unified storage” que otras compañías han tratado de emular, pero que NetApp reivindica como una propuesta diferencial, sustentada en un único sistema operativo y un core común para maximizar la sostenibilidad de las inversiones de los clientes.
Para César Cernuda la nube es el punto de inflexión
El máximo responsable de NetApp situó el salto a la nube como otro de los grandes puntos de inflexión en la estrategia corporativa. Recordó la visión temprana de la compañía con su concepto de Data Fabric, concebido para que los datos fueran accesibles e interoperables sin importar dónde residieran, ya fuera on‑premises, en la nube pública o en entornos privados. Ante el auge de los hiperescalares, Cernuda explicó el dilema al que se enfrentó la dirección: competir frontalmente o colaborar. La decisión fue clara: aliarse con los grandes proveedores de nube para que los clientes no tuvieran que elegir entre modelos, sino diseñar arquitecturas híbridas donde NetApp actúa como nexo de unión, garantizando interoperabilidad, seguridad y una gestión coherente del dato.
Cernuda insistió en que NetApp no puede quedarse en el mero almacenamiento, porque las organizaciones demandan, además de capacidad, seguridad, protección y gestión avanzada de la información. El objetivo declarado es ser la compañía más segura en almacenamiento de datos, pero también proporcionar las herramientas para gestionar el ciclo de vida completo del dato en un entorno dominado por la inteligencia artificial. Más que hablar de IA en abstracto, el ejecutivo quiso poner el foco en cómo prepararse para que los proyectos basados en esta tecnología tengan éxito: la clave, dijo, está en construir una infraestructura de datos inteligentes apoyada en una plataforma como su NetApp Data Platform, diseñada para integrar y orquestar datos de muy diversa naturaleza. Según explicó, todo ello se apoya en un único sistema operativo que permite interconectar entornos y que ha contribuido a consolidar a NetApp como líder mundial en tecnología Flash, tanto a nivel global como en Europa y en el mercado español, así como en soluciones de datos en la nube fuera del ámbito de los hyperscalers.
Para ilustrar el valor de esta propuesta, César Cernuda compartió varios ejemplos de clientes en sectores muy distintos, unidos por la criticidad de los datos. Entre ellos destacó el caso de la Agencia Espacial Europea, con la que NetApp ha trabajado en la cartografía de mil millones de nuevas estrellas de la Vía Láctea, un desafío que ejemplifica la escala y complejidad del dato científico contemporáneo. A esto añadió la presencia de la compañía en sectores como el financiero, la administración pública, la defensa y los servicios de inteligencia, donde el rendimiento, la disponibilidad y la seguridad del dato son absolutamente críticos.
Sobre esta base, César Cernuda situó la confianza como eje central de la relación con el cliente. Relató cómo, en sus conversaciones con CEOs y CIOs, la palabra que más se repite es “confío”, en referencia a la decisión de alojar sus datos en tecnologías de la compañía. El presidente de NetApp destacó que esa confianza obliga a NetApp a mantener un ritmo constante de innovación y a minimizar los incidentes sobre los sistemas de información. Asimismo, reconoció que los problemas pueden surgir, pero defendió la importancia de ser proactivos en lugar de reactivos, apoyándose en soluciones como Active IQ, que aprovecha la inteligencia artificial para anticipar posibles fallos y colaborar con el cliente antes de que impacten en su operación».
Una parte significativa de la ponencia se dedicó a diferenciar entre la “era de los datos” y la “era de los datos inteligentes”. De cara a 2030, recordó cifras de estudios como los de McKinsey que auguran un volumen ingente de información y un potencial de mejora de productividad de entre 6.100 y 7.900 millones de dólares, pero advirtió de que ese potencial solo se materializará si las empresas son capaces de preparar convenientemente sus datos. Para ilustrarlo, narró una anécdota reciente en una mesa redonda sobre IA con consejeros del Ibex celebrada en una prestigiosa escuela de negocios española, donde el debate se centraba en si la inteligencia artificial era buena o mala, y en el impacto que tendrá sobre el empleo, pero casi nadie había profundizado en lo que hay detrás de un proyecto de IA exitoso. En su opinión, muchos directivos se fijan únicamente en cuántos agentes inteligentes pueden desplegar para reducir costes, sin entender que esos agentes necesitan una base de datos sólida y bien gobernada.
El motivo de no tener éxito con la IA
Para César Cernuda, ahí reside la explicación de por qué tantos proyectos de IA no llegan a buen puerto: se abordan de arriba abajo, con plazos agresivos y expectativas elevadas, pero sin haber hecho previamente los “deberes” de preparar la plataforma y la infraestructura de datos. Frente a esa aproximación, defendió la importancia de reconocer y apoyar el trabajo de los equipos de tecnología e infraestructura, a los que mostró un “máximo respeto” desde el escenario. Subrayó que cuando las organizaciones se toman el tiempo necesario para preparar su entorno de datos y construir un business case sólido, los resultados sí llegan y los proyectos de IA pueden generar el retorno esperado. En este sentido, definió uno de sus principales cometidos como presidente de NetApp: ayudar a que el negocio, más allá del área tecnológica, entienda que el éxito de la inteligencia artificial pasa por preparar antes los datos.
El ejecutivo desgranó también los pasos que, a su juicio, deben seguir las organizaciones para avanzar hacia esos “datos inteligentes”. En primer lugar, entender dónde están los datos, estructurados y no estructurados, y construir un catálogo que permita clasificarlos y tratarlos como un todo coherente. A partir de ahí, establecer una gobernanza clara: quién accede a qué, con qué requisitos de seguridad y privacidad, bajo qué marcos regulatorios y con qué políticas de control. Una vez creada esa plataforma, el reto es que los datos dejen de ser pasivos y se conviertan en activos dinámicos, capaces de aprender del contexto e integrar fuentes diversas como vídeo, audio o texto en una misma arquitectura. Este proceso, advirtió, no es estático: cada nuevo dato que entra en el sistema debe recorrer de nuevo todas esas fases, lo que convierte la gestión del dato en un desafío continuo para las organizaciones.
Cernuda quiso enmarcar todos estos pasos en la evolución de NetApp de proveedor de almacenamiento a compañía que ofrece una plataforma completa para construir infraestructuras de datos inteligentes. Aseguró que su responsabilidad ya no es solo suministrar cabinas o servicios de almacenamiento, sino aportar una arquitectura que combine seguridad, gestión avanzada y preparación del dato para el mundo de la inteligencia artificial. Todo ello, recalcó, en un escenario híbrido donde conviven el centro de datos corporativo y las nubes públicas de los hyperscalers, con Microsoft como aliado destacado, y donde la interoperabilidad y el control sobre los datos deben permanecer en manos del cliente.
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