Noticias

Cuando el reto ya no es el servidor, sino el rack

La evolución de los servidores de alta densidad está reescribiendo las reglas tradicionales del data center. El límite ya no lo marca únicamente cuánto rendimiento cabe en un servidor, sino cuánto cómputo es capaz de concentrar el rack que lo contiene. Y las nuevas arquitecturas están convirtiendo esa barrera en una oportunidad para aumentar la capacidad de cálculo sin multiplicar el espacio necesario.

La nueva generación FlexTwin™ de Supermicro lo demuestra. Basada en procesadores AMD EPYC™ 9006 de sexta generación, integra dos procesadores por nodo, con hasta 256 núcleos por socket y 512 núcleos por nodo: una densidad de cómputo pensada para IA, HPC y otras cargas que necesitan una elevada capacidad de CPU trabajando junto a las GPU. Para Nemix, la cuestión pasa de resolver las limitaciones de la densidad a aprovechar al máximo esa capacidad desde el primer día.

Más cómputo, con la refrigeración integrada

Concentrar tanta capacidad de cálculo en tan poco espacio solo es viable si la refrigeración está a la altura. Por eso FlexTwin™ incorpora refrigeración líquida directa al chip como parte de su arquitectura, diseñada para gestionar las cargas térmicas de esta densidad de cómputo.

Esto cambia el planteamiento para Nemix como integrador. La refrigeración líquida deja de ser un elemento adicional que incorporar a posteriori y pasa a formar parte de la solución que hace posible esta densidad. El reto para Nemix está en preparar el resto de la infraestructura para aprovecharla al máximo: comprobar la capacidad eléctrica y térmica de la sala, verificar la disponibilidad de CDUs y de la distribución de refrigerante, definir la redundancia necesaria y planificar la integración física con los racks existentes.

De la capacidad del servidor al rendimiento del data center

La experiencia del integrador es la que permite convertir la densidad de FlexTwin™ en capacidad útil. Cuando desde Nemix evalúan un despliegue así, el primer paso es analizar la infraestructura antes de que llegue el hardware, para asegurar que el entorno puede aprovechar todo su potencial desde el arranque.

También hay que considerar la convivencia con la infraestructura existente. La mayoría de los centros de datos no pasarán de refrigeración por aire a refrigeración líquida de forma inmediata. Durante un periodo de transición coexistirán racks convencionales con otros de alta densidad y refrigeración líquida. Planificar esa coexistencia permite incorporar esta tecnología de forma progresiva y sin fricciones.

FlexTwin™ refleja hacia dónde evoluciona el diseño de los data centers: más capacidad de cómputo por nodo y una refrigeración diseñada para sostenerla. La pregunta ya no es si el rack puede asumir esa densidad, sino cómo preparar la infraestructura para sacar el máximo partido de ella. Ahí es donde el integrador aporta valor: conseguir que, cuando llegue el hardware, el data center esté preparado para hacerlo rendir desde el primer día.

Más información en Nemix / Supermicro

Powered by WPeMatico

Gustavo Genez

Informático de corazón y apasionado por la tecnología. La misión de este blog es llegar a los usuarios y profesionales con información y trucos acerca de la Seguridad Informática.