Aún un poco más difícil
Cuando aún guardaba algo de tiempo para jugar al ordenador, me gustaban mucho los juegos de carreras de coches y de motos. No exigían mucha información previa para saber qué es lo que había que hacer. Ir rápido. Correr mucho en las rectas, y no peder agarre en las curvas. Sencillo. Claro, la complejidad consistía en tener la destreza para hacerlo mejor vuelta a vuelta. Como un martillo. Como un cronómetro repetitivo que cada vez te exige hacerlo mejor.
De esos juegos había una cosa que acababa por desesperarme. Competir contra mi «shadow«. Es decir, el «fantasma» de tu coche o tu moto en tu mejor vuelta. Superarlo era cada vez más difícil. Era luchar contra uno mismo. Hacerlo mejor. Y era más difícil vencerle cada vez. Es luchar contra ti mismo. Contra quién eres. Pero yo me encabezonaba en hacerlo más difícil aún cada vez que lo ganaba. Subía el record de mi vuelta y me costaba más vencer al fantasma a partir de ese momento.
En mi vida profesional he hecho lo mismo siempre. El más difícil todavía. Cómo puedo hacerlo mejor aún de lo que lo he hecho el año pasado. Cómo puedo vencer al yo del año anterior. Qué puedo estudiar nuevo, qué puedo certificarme, qué puedo lanzar, qué cosa puedo hacer aún mejor de lo que ya lo hacía. Así comienzo cada primero de año. Con esas cosas en mi cabeza. Hago balance en Diciembre, me pongo metas en Enero.
Soy así. Qué le voy a hacer….
Por eso en estudios hice EGB, BUP, COU, Ingeniería Técnica de Sistemas, Ingeniería Superior, Master, Doctorado. Mientras hubiera algo que pudiera mejorar no iba a descansar. Pero también lo hice con las certificaciones profesionales de Microsoft. Y el CAP para dar clases en Institutos (estuve dando clases). O ser el director del Máster de una universidad por 10 años. Todos los fines de semana. Y también con montar empresas. Informática 64, ElevenPaths, LUCA, 0xWord, MyPublicInbox. y también en hacer cada vez más y más proyectos de hacking. Y dar conferencias por todo el mundo. Dar ocho charlas en DefCONs, varias BlackHats y más de doscientas conferencias en eventos de todo el mundo. ¿Por qué no? O hacer radio. O escribir un nuevo libro. Entrevistas. Podcasts. Y hacer patentes. Whitepapers. Es interesante. ¿Por qué no?
Y también en el blog ¿a ver cuantos días seguidos aguantas sin fallar un día sin postear? Y llevo ya una racha de más de 1.000 días seguidos.
Tiene que ser el más difícil todavía. Tengo que mejorar mi pobre Inglés. Y aprender Portugués. Y centrarme en saber lo más que pueda de IA. Pero sin dejar de lado el mundo del Quantum Computing. O la Web3. Y meterme en saber cómo va la robótica, la computación óptica, o cómo funcionan los algoritmos de cifrado post-cuántico. Pero también tengo que estar al día, y leerme los papers que voy seleccionando. Y tener más fuentes de información.
Cada vez estiro más la densidad de cosas que hago por unidad de tiempo. Porque quiero hacer el más difícil todavía para mí. No para vosotros. No para nadie. Soy yo jugando con la sombra en el juego de carreras. Esto compitiendo conmigo mismo. No me importa si los demás van por delante, por detrás o al lado. Soy mi peor enemigo. Soy yo luchando contra la mejor versión de mí que haya tenido alguna vez. Un jugador compitiendo contra sí mismo.
Con esta forma de funcionar, es normal que naciera MyPublicInbox y los Tempos. Mi tiempo lo valoro como nada. Poner tiempo en algo es quitárselo a otro. Esto me llevó a dejar de clasificar el correo electrónico y dejar de mirar el reloj. Perdía tiempo mirando el reloj, así que será raro que hoy en día me veáis con un reloj. Tengo poco tiempo que perder con las rutinas que tengo metidas en mi vida.
También me quité las redes sociales, la televisión, o las series enormes. No, no es me haya quitado el cine, sino que me gustan mis cosas. Mis libros, mis cómics, mis películas de superhéroes y ciencia-ficción, así que no veo mucha tele, series largas, o películas «por probar«. Nop. A tiro hecho.
Al final es una competición de priorizar el uso del tiempo. No se puede todo. Y puedo que algún día decida reducir mi inversión en este blog, o en dar charlas, o en trabajo, y me dedique solo a lo que más me guste. No olvidéis que también me gusta patinar, hacer deporte, y salir con la bici, estar con los amigos, salir a cenar a una azotea, ver la noche y tomarme un vino. Y si el tiempo lo permite, viajar.
De aquellos años de jugar contra mí a las carreras de coches y motos aprendí el concepto de límite asintótico. Hay un punto en el que el intentar hacerlo más difícil todavía, es decir, tomar una curva apurando más la frenada, acelerar más en la chicán, o intentar adelantar en la zona equivocada puede llevarte a accidentes y desastres, así que sé que tarde o temprano, en cada una de las líneas de interés, tengo que decir: «Hasta aquí di de mí«. Y hacer otra cosa.
Pero mientras sea así, yo escribo todos los días mi post. Para hacerlo aún mejor que lo hice el año anterior. Para subir mi record de días consecutivos publicando. Porque quiero seguir mejorando. Lo quiero hacer porque me hace sentirme bien. Trabajo la resiliencia, el esfuerzo, la disciplina, el aprendizaje, la comunicación, y además hago amigos y disfruto de mi trabajo.
¡Saludos Malignos!
Autor: Chema Alonso (Contactar con Chema Alonso)
Powered by WPeMatico


