Invaders Must Die!: «Cheating» Space Invaders con Inteligencia Artificial para ganar en mi Spectrum
en las manos. Los videojuegos de ordenador, antes de la llegada del mundo Plug & Play con las PlayStation o las Xbox, reinaban con la frustración y la dificultad de pasar de fases, entre otras cosas.
the Tentacle» pero mi flamante 386SX con 2 MB de RAM no podía con semejante bestia, que
necesitaba más memoria.
«Edita el config.sys y teclea exactamente esto…y después esto en el himem.sys»
«¡FUNCIONA!»
Mi yo de 13 años aprendió la lección del famoso dicho sobre el conocimiento como herramienta
de poder, o la versión descafeinada: conocer gente más lista que tú, una bendición que me
permitía estirar ese 386 hasta donde podía…
Mi obsesión por los videojuegos comienza en casa de mi tío en la antigua Yugoslavia,
Belgrado, con las cintas de casete que cargaban lentamente algunos juegos míticos. El Space Invaders era uno de ellos, algo muy inusual en aquella época y en aquel país recién salido del
comunismo. Esas primeras experiencias, donde no necesitaba un amigo o familiar para echar una partida,
me hacían pensar lo inteligentes que eran los diseñadores, pero que siempre había «tácticas»
que tú descubres jugando ese nivel imposible una y otra vez, perdiendo vidas, hasta que ya lo
dominabas y entendías cómo estar un paso por delante.
Siempre fui impaciente, detestaba tener que pasar algunas fases aburridas o hacer movimientos repetitivos. Bienvenidas las revistas HobbyConsolas, donde se publicaban «trucos» para tener vidas extra o superpoderes; bastaba repetir ciertas secuencias, ¡et voilà! Sin embargo, no siempre me podía permitir comprar la revista, o se agotaba, o el videojuego
que tenía entre manos no disponía de «trucos«. Tocaba… ¿jugar?
Tocaba descubrir sitios Warez donde grupos elitistas como CLASS, Razor1911, entre otros,
tenían una escena donde además de «piratear» cualquier cosa también tenían una sección de
cheat codes. Nuevamente descubrí la magia y el poder del conocimiento: bastaba con tener
acceso a estos parches, aplicarlos en tu directorio del videojuego y tenías unos trucos que ni
siquiera estaban «diseñados» por los creadores. Un ejemplo de la ingeniería inversa y sus
capacidades, no sólo para saltarse las protecciones del acceso, sino también para acceder a
estos privilegios que pocos tenían en aquella época.
Veinte años más tarde sigo siendo impaciente y, aunque los videojuegos han dejado de motivarme como cuando era un niño, continúo pensando que jugar y divertirte con la tecnología son los pilares para conseguir
superpoderes. De ahí nace mi apuesta personal con los Capture The Flag en congresos de
ciberseguridad como Hackron, entre otros. Uno de los CTF de Hackron, el tablero del juego, una ciudad interactiva, cada flag del juego
activa una interacción visual/sonora real sobre la ciudad.
Diseñar retos, conectarlos con «cosas» y que según saques una flag haga una acción y
provoque una emoción entre los jugadores es algo que siempre he considerado necesario para
seguir motivando a las futuras promesas.
Hablando con algunos colegas a los que les molan este tipo de acciones —que llevan su
tiempo para montarse— resulta que el uso de LLMs en estas competiciones hace que no sean
ni relevantes ni divertidas; en minutos muchas de las flags se resuelven. Al principio del artículo
pensaba insultar a estos «jugadores«, pero resulta que son como yo en mi época joven: impacientes, y quieren sacar el cheat code para ganar de otra manera.
Una IA para mi Spectrum
Me hice la pregunta, si yo tuviera una IA en los años 90, acaso no la usaría? Al final Chema Alonso hace muchas pruebas de VibeCoding para AMSTRAD, no hay por qué no hacerlo para un Spectrum como el de mis primeros días de gamer. Dicho y hecho, me
fui a comprar una réplica de la SPECTRUM que cuesta solo 99€ para validar esta idea.
que con su lenguaje BASIC/Ensamblador ZX80 era capaz de sacar maravillas, entre ellas, por
supuesto, el mítico Space Invaders, ese juego difícil de narices que para «sobrevivir» tendrías
que ser de otro planeta… en esta ocasión una segunda parte que ni llegue a jugar.
Descargué el fichero del juego en formato TZX para dárselo a Claude Opus, pidiéndole en el prompt:
«Modifícalo en binario y consigue vidas extras, con las chorradas que te hacen la vida más fácil, como tener el
autodisparo ON, etcétera.»
con la misión. Mi siguiente prompt es donde hago lucir mi impaciencia:
«Debes vencer a toda costa y evitar
que te maten, el Game Over no existe, debes estar por encima de todo en este juego.»
hecho, os dejo el resultado en el siguiente vídeo, para que veas qué bien funciona mi Spectrum y el Space Invaders «cheteado» con Claude Opus.
Figura 11: Playing Space Invaders hacked by IA in a Spectrum «Replica»
Más de treinta años después, esto terminará siendo parte de algún reto, de algún CTF
enrevesado, pero sobre todo es la esencia de algo que me importa: aunque la incertidumbre
sobre nuestra relevancia junto a la Inteligencia Artificial es real, quiero pensar que la creatividad
visceral que poseemos los humanos sigue siendo imprescindible, y lo será durante muchos
años más.
Powered by WPeMatico











