Las tecnologías digitales ya consumen cerca del 4% de la electricidad mundial
Cada correo, archivo o aplicación que utilizamos forma parte de una infraestructura digital que consume electricidad, equivalente al 4 % del total mundial, y genera aproximadamente el 1,4 % de las emisiones globales de CO₂, según informes recientes.
Aunque puede parecer poco, esta demanda de electricidad se intensifica cada año y es especialmente alta en los centros de datos, que impulsan el desarrollo y despliegue de la inteligencia artificial. Su consumo de electricidad aumentó un 12 % anual entre 2017 y 2023, cuatro veces más rápido que el crecimiento medio global de electricidad, lo que subraya la importancia de gestionar de forma responsable los efectos medioambientales del crecimiento tecnológico.
En este contexto, Schwabe impulsa iniciativas que contribuyen a reducir el impacto del entorno digital y el uso innecesario de electricidad. Con motivo del Día de la Limpieza Digital o “Digital Cleanup Day”, la compañía ha fomentado la eliminación de GB innecesarios de información, reduciendo las emisiones de CO₂ asociadas al consumo de electricidad que estos generan. Este es un ejemplo de cómo pequeñas acciones pueden producir un impacto medible y positivo.
“Promover una cultura de responsabilidad digital y ambiental entre nuestros equipos significa que cada empleado comprende cómo sus decisiones, por pequeñas que parezcan, influyen en el consumo de electricidad, en las emisiones de CO₂ y en el uso de recursos. Así, la sostenibilidad se convierte en una parte natural de nuestro trabajo diario y de nuestra forma de innovar”, explica Montse Bibián, delegada de RSC y Sostenibilidad de Schwabe.
Acciones para una actividad cada vez más sostenible
Esta iniciativa se integra en una estrategia más amplia que incluye medidas como la electrificación de la flota de vehículos, la mejora de la eficiencia en el uso de la electricidad en las oficinas, la reducción del consumo energético, la disminución del uso de papel mediante iniciativas internas de digitalización o el desarrollo de packs más sostenibles. En paralelo, la compañía calcula periódicamente su huella de carbono. En 2021 y 2022 se centró en los alcances 1 y 2, lo que le ha permitido observar la reducción de sus emisiones de CO₂ en un 43 %, pasando de 14 a 8 toneladas de CO₂.
Las tecnologías generan aproximadamente el 1,4 % de las emisiones globales de CO₂
“Como compañía cuyo trabajo está profundamente vinculado a la naturaleza, somos especialmente conscientes de la importancia de preservarla. Seguiremos avanzando con objetivos claros y acciones concretas, optimizando también el uso de la electricidad en el entorno digital, en nuestros envases y en nuestras operaciones, para contribuir a una actividad cada vez más sostenible”, concluye Montse Bibián.
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