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El fraude financiero se profesionaliza con técnicas automatizadas que usan la IA

La tradicional “cuesta de enero”, marcada por un aumento de pagos, compras online y solicitudes de financiación, se ha convertido en un escenario especialmente atractivo para los ciberdelincuentes. Este contexto favorece distintas modalidades de fraude financiero, que se intensifican cuando los consumidores y las empresas manejan un mayor volumen de transacciones. Sin embargo, lejos de limitarse a campañas estacionales, los expertos advierten de que el fraude financiero se ha profesionalizado y opera de forma constante durante todo el año, con técnicas cada vez más sofisticadas y automatizadas gracias a la inteligencia artificial.

Así lo advierte Trend Micro, compañía líder en ciberseguridad, que señala que los ataques vinculados al fraude financiero ya no se basan únicamente en correos masivos con errores evidentes, sino en fraudes altamente personalizados, diseñados para engañar tanto a consumidores como, especialmente, a empleados de empresas. “Los ciberdelincuentes han entendido que atacar a las organizaciones es mucho más rentable que hacerlo de forma individual”, explica David Sancho, investigador senior de seguridad de la compañía, en referencia al auge del fraude financiero corporativo.

Venta de credenciales en mercados clandestinos

En el ámbito del consumidor, las estafas bancarias clásicas siguen existiendo, pero cada vez resultan menos eficaces debido a los sistemas de verificación y autenticación reforzada de las entidades financieras. Esto ha provocado que los delincuentes desvíen su atención hacia otras formas de fraude financiero, como el robo de cuentas de servicios cotidianos —plataformas de reparto, comercio electrónico, redes sociales o correo electrónico—. El objetivo no siempre es realizar grandes cargos, sino pequeñas transacciones recurrentes o la venta de credenciales en mercados clandestinos, donde una cuenta con métodos de pago guardados puede tener un alto valor dentro del ecosistema del fraude financiero.

“Una cuenta de correo comprometida es especialmente peligrosa, porque permite al atacante tomar el control del resto de servicios asociados y, en la práctica, robar la identidad digital completa de la víctima”, alerta Sancho, subrayando el impacto indirecto que este tipo de fraude financiero puede tener.

No obstante, el mayor crecimiento se está produciendo en el fraude financiero dirigido a empresas. Entre las técnicas más habituales destacan los correos que incluyen códigos QR maliciosos o enlaces a supuestos documentos en la nube. Al escanear el código o acceder al archivo desde el móvil, el empleado queda fuera de los sistemas de protección habituales y puede acabar introduciendo sus credenciales corporativas en páginas falsas que imitan servicios como Microsoft 365 o redes privadas virtuales (VPN), facilitando así nuevas operaciones de fraude financiero.

Suplantación de identidades

A este tipo de ataques se suma el uso de la inteligencia artificial para la suplantación de identidades mediante audios, vídeos o incluso videoconferencias falsas, una de las modalidades más avanzadas de fraude financiero. “Estamos viendo casos en los que se recrea la voz o la imagen de directivos para ordenar transferencias urgentes al departamento financiero. Ya se han producido fraudes de decenas de millones de euros utilizando este método”, señala el experto de Trend Micro.

La compañía advierte además de una tendencia especialmente preocupante: la automatización de ataques hiperpersonalizados vinculados al fraude financiero. Gracias a la IA, los delincuentes pueden analizar perfiles públicos en redes sociales o LinkedIn, identificar intereses, roles y responsabilidades, y generar correos y páginas web falsas diseñadas específicamente para cada víctima, todo ello a gran escala y con un esfuerzo mínimo.

“Antes, personalizar un ataque requería tiempo y recursos. Ahora, la inteligencia artificial permite hacerlo de forma automática, rápida y con un nivel de credibilidad muy alto. Esto amplía enormemente el número de personas y empresas expuestas al fraude financiero”, explica David Sancho.

Daño económico y reputacional

Las consecuencias del fraude financiero para las organizaciones van mucho más allá del impacto económico inmediato. A las pérdidas financieras se suman daños reputacionales, pérdida de confianza por parte de clientes y proveedores y, en los casos más graves, interrupciones operativas causadas por ransomware o robo masivo de datos sensibles, a menudo vinculados a esquemas complejos de fraude financiero.

Ante este escenario, Trend Micro subraya la importancia de reforzar las medidas de seguridad frente al fraude financiero, como la autenticación multifactor, la protección de dispositivos móviles y la formación continua de empleados, así como la adopción de soluciones capaces de detectar no solo la apariencia de un mensaje, sino su intención maliciosa. “El reto ya no es identificar si un contenido ha sido generado por inteligencia artificial, sino detectar si alguien intenta manipularnos o engañarnos con fines de fraude financiero”, concluye Sancho.

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Gustavo Genez

Informático de corazón y apasionado por la tecnología. La misión de este blog es llegar a los usuarios y profesionales con información y trucos acerca de la Seguridad Informática.