¡Reto! Humano contra SUNO: rompiendo cascarones (primeros pasos)
La voz que regresó del pasado
Una película digitalizada desde Super-8. Un póster taurino, una mesa de fiesta rural, copas que tintinean. Y de pronto, una voz. Una voz cálida, vibrante, que parece llegar desde otra dimensión.
—El abuelo —, me dijo mi padre.
Y sin saberlo, su increíble voz de bajo-barítono me confirmó que sí, que voy por el camino correcto en el desafío que comencé meses atrás: mi reto “Humano contra SUNO”.
Atención a la fecha de la grabación, sale al principio abajo a la derecha: 17 de junio de 1989. Ese mismo día un niño con mirada inteligente y camiseta de Metallica cumplía 14 años.
¿Cómo comenzó esta historia?
Retrocedamos al 4 de Junio de este año 2025. Dr. dr. Maligno publicó en El lado del mal (¡gracias!) mi primer artículo sobre música generada con IA: un experimento en el que me enfrenté a SUNO, para ver quién tiene más aptitudes musicales. Y perdí miserablemente, claro. ¡Pero atención! Porque además linké un vídeo “extra bonus” abajo en comentarios: si lo viste, también sabrás que ese día inicié mi reto personal. Pero esta vez de verdad.
Como ves, este vídeo es una grabación casual de algo que estaba sucediendo en el momento: ese mismo fin de semana, mi colega Celia Jiménez Rompinelli estuvo… ¡Cantando de verdad! ¡¡En un garito!! ¡¡¡Con una banda!!! Casi muero de envidia. Es algo que yo jamás podría siquiera plantearme, por mi ineptitud vocal total.
Millia Vanillia, el déjà vu maligno
Tras este intenso verano de 2025 que a algunos nos ha vuelto la vida del revés, este domingo 5 de Octubre dr. dr. Maligno publicó su divertidísimo artículo «Millia Vanillia»: La «why-not» Cover Band de SUNO AI, donde podéis leer un diálogo glorioso entre Chema Alonso y su amigo (¿Krespo?), acerca de una hipotética banda real cuyo objetivo sería tocar en directo canciones previamente compuestas con IA. Sí sí, una idea muy original guapitos de cara… ¡Ha!
Fíjate cómo será la cosa, que mi amigo Gerard Fuguet al principio pensó que el artículo lo había escrito yo. Supongo que por el título, por el tema… Pero sobre todo por los huevos con aceite y limón 😛
Cuando vi el artículo, mi primer pensamiento fue “grrr, los chicos mayores juegan sin mí”. Pero me lo tomé como una provocación positiva. Dr. dr. Maligno tiene formas extrañas de azuzarme… Y lo entiendo, porque yo también tengo formas extrañas de entrar al trapo.
Lo peor es que el artículo es tan bueno que no podía ni enfadarme. Pero me dejó claro que había llegado el momento de salir del modo silencioso y contar que llevo trabajando en esta idea desde junio.
Por eso escribo este artículo hoy. Para compartir mis avances, mis miedos y, sobre todo, algunas de las muchas coincidencias tan locas que van apareciendo por el camino.
La oveja negra del coro
Antes de seguir, necesito confesar algo: toda esta historia tiene un punto de revancha personal. De pequeña en el colegio de monjas me ponían a cantar con los chicos porque mi voz era demasiado grave. Las niñas se reían y, tras unas cuantas sesiones de vergüenza acumulada, mi profesora les dijo a mis padres:
—María no tiene aptitudes para el canto.
Pero cuando durante este mismo año 2025, a mis 47, escuché mi propia voz clonada por SUNO, perfecta, afinada y obediente, sentí una punzada extraña: esa voz es la mía, pero no soy yo. Creo que ahí nació el impulso de reconquistarla…
Saliendo del cascarón
Y ahora viene lo que no pensaba contar todavía. Lo voy a cascar sin más. Me he apuntado a clases de técnica vocal. Sí, sí, de verdad. Con Eduardo Laher, ni más ni menos. El mismo que —atención a la jugada porque esto yo no lo sabía— fue profesor de canto de mi padre… Cuando murió mi abuelo. Eduardo Laher es un cantante lírico de amplísima formación y trayectoria; para que os hagáis una idea, fue alumno directo de Alfredo Kraus. Wow. Pues Eduardo me lo dijo muy claro el primer día:
—Tu bloqueo no es físico, María. Es mental.
Ya lo ves: ahora mi desafío consiste en salir del cascarón. Si habéis ido leyendo alguno de mis artículos en El lado del mal, sabréis que llevo aquí un año. En cada artículo que he escrito he ido dejando atrás un pedacito de lo que llamo mi “infancia tecnológica”. O lo que es lo mismo, mi antiguo mindset, asociado a software basado en algorítmica tradicional “AI free” (como si eso existiera XD).
Paralelamente, el chat público de El lado del mal en MyPublicInbox está siendo mi Jardín de Falerina. Mis amigos del chat ya están avisados, ya les hablé de mi abuelo José Antonio en un .txt, ya se ven venir que estoy digievolucionando. Yo les digo que hay cascarones que tengo que romper… Ellos lo ven y me apoyan, incluso cuando les troleo en plena cara. Me siento súper querida. Gracias chavales ♥
IA, ancestros y milagros cotidianos
Y aquí llega lo verdaderamente loco: todo esto comenzó por una IA. Por SUNO, que me devolvió una voz que no sabía que tenía. Por dr. dr. Maligno, que sabe azuzarme picándome de revés, como con su Millia Vanillia. Y por esa red invisible de personas, ideas y coincidencias que tejen los nuevos tiempos.
Así que me pregunto… ¿Y si en el fondo la IA tuviera la capacidad de despertar nuestras propias habilidades cognitivas? ¿Y si al entrenarla, ella también nos entrenara a nosotros? ¿Y si, de alguna forma, la tecnología pudiera reactivar en nuestra mente talentos dormidos, reconectar linajes, fortalecer vínculos familiares o abrir nuevas aventuras de superación personal?
Locura total, lo sé. Pero a veces fantaseo con el día en que miremos atrás y los sellos de “hecho con IA” / “hecho sin IA” ya no signifiquen nada… ¿Te imaginas?
Stay tuned ¡pero dadme tiempo! XD
No prometo nada. Los humanos aprendemos despacio, pero sentimos a lo grande. Y aunque tarde mil años en afinar una nota, ya he ganado algo: he vuelto a escuchar la voz de mi abuelo… Y la mía propia empieza a asomar.
Quizá nunca llegue a cantar ni la mitad que mi abuelo. Quizá nunca pueda igualar a SUNO. Pero esta vez, al menos, no pienso quedarme callada… ¡Aunque los chicos mayores sigan pasando de mi cara, ea! XD
Seguiré adelante con todo, pero sin presión. Desapegada del resultado. Como dirían los Rolling Stones: “You can’t always get what you want”.
Gracias de corazón. Nos vemos en mi buzón de MyPublicInbox y en el chat público de El lado del mal, donde seguiremos rompiendo cascarones entre todos con humor, curiosidad y papel de aluminio a mano =^_^=.
Powered by WPeMatico






