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Y el ministro no viene. ¿“Pa qué”?, por Manuel Navarro

El trabajo de las asociaciones sectoriales no es algo que llame especialmente la atención. Sin embargo, su labor es fundamental para el desarrollo de cualquier industria. Se trata de una tarea oculta que además de proporcionar a sus miembros un completo espectro de oportunidades y convertirse en el altavoz de un sector debe saber adaptarse a las circunstancias, el contexto y el entorno cambiante.

En el sector tecnológico contamos con dos asociaciones importantes, pero Ametic es la más veterana y la voz relevante del sector tecnológico puesto que no sólo defiende los intereses de grandes multinacionales, sino también, y es lo más importante, los de pequeñas empresas tecnológicas y que no tienen los recursos de aquellas.

Estos días se está celebrando el evento que cada año organiza Ametic en Santander y que marca el inicio del curso tecnológico del año. Van por la edición número 39, lo que indica el valor que tiene. La clave de su éxito consiste en crear un punto de encuentro en el que se junta la empresa privada con las Administraciones Públicas y el sector académico. Un espacio en el que se reflexiona sobre cuál es el desarrollo y el impacto de la digitalización en nuestro país y cuáles son las necesidades que es necesario abordar.

Organizar un foro tan consolidado puede hacer caer en la desidia. Como cualquier otro evento de esta longevidad es necesario saber adaptarse y renovarse. Y esta renovación ha podido verse en la edición de este año. Además de todo el equipo que habitualmente organiza el encuentro, este año ha supuesto el primero en el que la presidencia la ostenta Paco Hortigüela, un veterano del sector que ha sabido darle las pinceladas necesarias para renovar y modernizar el formato. De entre las novedades, destacan las «Tardes Ametic» una serie de foros paralelos que amplían la conversación sobre temas estratégicos como la defensa, la colaboración con Iberoamérica, el impacto de la digitalización en la sociedad, el desarrollo de las ciudades inteligentes y el futuro de los ecosistemas de innovación. Todo un acierto que acerca más a todos los asistentes a superar los retos que plantean las tecnologías de la información.

Por eso, en este marco en el que se juntan los principales protagonistas del sector tecnológico español sorprende nuevamente la incomparecencia del ministro del ramo, Óscar López. El interés que muestra por el desarrollo tecnológico es nulo, pero, al menos, podría disimular. La falta de respeto al sector tecnológico español es una constante de López, más preocupado por enfrentar con la presidenta de la Comunidad de Madrid que por hacer el trabajo por el que se le paga la nómina. Una pena.

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Gustavo Genez

Informático de corazón y apasionado por la tecnología. La misión de este blog es llegar a los usuarios y profesionales con información y trucos acerca de la Seguridad Informática.