La gran despliegue de fibra y 5G en España, se topan con la baja velocidad del Wi-Fi
Tras una década de feroz competencia y un despliegue con cifras récord de líneas de fibra en España en el ámbito de las telecomunicaciones, el país está entrando en una nueva fase en la que no debe perder su liderazgo. El próximo año, el mercado estará marcado por la consolidación, un reajuste regulatorio en el acceso fijo, la construcción de redes propias por parte de agresivos competidores de bajo coste y la silenciosa emergencia de España como líder de 5G SA en Europa. El país está pasando de la construcción a la monetización, pero de una manera que será observada de cerca por los responsables políticos de toda la Unión Europea, especialmente en lo relativo a las conexiones de nueva generación.
El mercado de los operadores
Tras la consolidación, España contará con tres operadores y un disruptor contenido. La noticia principal para 2026 es la aceleración de MasOrange, que pasa de ser una joint venture a un operador totalmente integrado. Con la adquisición por parte de Orange de la participación restante del 50%, la fricción de gobernanza típica de las joint ventures desaparecerá, permitiendo una ejecución más rápida de los objetivos de sinergia que ya están avanzando antes de lo previsto. Esto convertirá lo que se enmarcó como una joint venture en una filial española totalmente controlada, lo que indica lo estratégica que considera Orange a España dentro del mercado europeo y su apuesta por reforzar sus conexiones comerciales y tecnológicas.
Para MasOrange, 2026 será el momento de aprovechar su liderazgo en volumen para impulsar el valor, concretamente migrando su enorme base de clientes de prepago a contratos convergentes. Al mismo tiempo, la gestión de Zegona de Vodafone España está entrando en su fase crítica de ejecución. La estrategia de “arreglarlo” es evidente en la reciente transacción “FiberPass”. El desafío operativo de Zegona sigue siendo desacoplar la marca de bajo valor Lowi del núcleo premium de Vodafone y demostrar que puede detener la sangría en el segmento de contratos sin recurrir a las tácticas destructoras de valor de sus predecesores, al tiempo que preserva la calidad de sus conexiones móviles y fijas.
DIGI ya no es solo un OMV que compite en precio. La amenaza ha evolucionado: con su nuevo acuerdo mayorista de 16 años con Telefónica y la pragmática decisión de no construir una Red de Acceso Radioeléctrico (RAN) nacional, DIGI se está posicionando como un disruptor contenido. Utilizará su propio espectro en corredores urbanos densos para aliviar la presión sobre los márgenes, pero seguirá dependiendo de Movistar para el alcance nacional. Esto matiza la amenaza, lo que significa que DIGI limitará las subidas de precios, pero es poco probable que hunda el mercado, ya que necesita financiar sus propios ciclos de inversión (capex) y garantizar la estabilidad de sus conexiones.
Penetración de fibra en España
España es el mercado arquetípico de fibra en Europa, con una penetración excepcional de FTTH tanto en zonas urbanas como rurales, a un nivel globalmente competitivo con los mercados líderes. Ese éxito ha provocado un giro regulatorio. En 2025, la CNMC desreguló el acceso mayorista local y central a la fibra, eliminando efectivamente las obligaciones ex ante que se habían aplicado durante mucho tiempo a la red FTTH de Telefónica.
Los próximos 12 meses se centrarán en monetizar ese despliegue de fibra excedente. Por un lado, MasOrange, Telefónica y Vodafone ya están impulsando paquetes de mayor valor que agrupan televisión de pago y contenido OTT. Por otro lado, las plataformas de fibra independientes y las redes neutras se verán obligadas a demostrar que pueden mantener la rentabilidad en un entorno desregulado o consolidarse aún más, garantizando que sus conexiones sigan siendo competitivas en valor y calidad.
La necesidad de adoptar los nuevos estándares Wi-Fi
A pesar del éxito de GPON y los despliegues en curso de XGS-PON, España sigue rezagada en otros factores que dan forma a la experiencia de banda ancha fija más allá de la velocidad pura hasta la puerta, concretamente el Wi-Fi en el hogar. El análisis de los datos de Speedtest Intelligence revela que más del 70% de las conexiones Wi-Fi se hicieron en estándares antiguos (Wi-Fi 4 y Wi-Fi 5) en el segundo trimestre de 2025, en comparación con más del 60% en Francia. Esto contribuye a velocidades promedio de banda ancha más bajas en España a pesar de la mayor penetración de fibra, ya que el rendimiento está artificialmente limitado por una gran base de CPE Wi-Fi antiguos.

Esto representa una oportunidad para que los ISP españoles mejoren la satisfacción del cliente y moneticen soluciones Wi-Fi más avanzadas en el hogar en 2026, de forma similar a como los ISP franceses han aprovechado con éxito la “guerra de los routers” como un punto de diferenciación sobre ofertas de fibra cada vez más homogéneas. La modernización de las conexiones Wi-Fi será clave para elevar la experiencia de usuario.
El impulso de 5G SA de España es la envidia de Europa, aunque con baja monetización
España está superando discretamente a gran parte de Europa en el despliegue de 5G SA, apoyada por un enfoque político con fuertes subsidios que ha canalizado casi 670 millones de euros en fondos públicos de Bruselas hacia despliegues standalone en ciudades más pequeñas. Para la segunda mitad de 2025, Telefónica informó que su cobertura 5G alcanzó a más del 94% de la población española en 5.700 municipios, con 5G SA disponible en toda la huella y 3.000 emplazamientos que soportan la banda de 3,5 GHz. De manera similar, MasOrange informó que su red 5G alcanzó a más del 90% de la población en 4.000 municipios, consolidando así una amplia base de conexiones avanzadas.
Más del 70% de las conexiones Wi-Fi se hicieron en estándares antiguos (Wi-Fi 4 y Wi-Fi 5) en el segundo trimestre de 2025
Este impulso se refleja en los datos de Speedtest Intelligence. España estuvo codo con codo con Austria a lo largo de 2025 y fue un líder europeo en cuanto a huella 5G SA, con más del 8% de todas las muestras 5G basadas en SA, en comparación con un promedio europeo del 2%. Las redes 5G SA del país están ofreciendo beneficios tangibles al consumidor, con velocidades medianas de descarga de 355,28 Mbps, casi tres veces más rápidas que en las redes non-standalone en el mismo período de 2025. La latencia mediana fue hasta un 24% menor, lo que se traduce en una mejor experiencia para aplicaciones como videoconferencias y juegos, que dependen de conexiones de alta calidad.
La pregunta central para el próximo año es si la demanda empresarial y de consumo de 5G SA (a menudo comercializada como “5G+”) realmente se pone al día con el ritmo de despliegue. El turismo, los corredores logísticos y los clústeres de fabricación de automoción y química ofrecen a España verticales claras donde el network slicing y las redes privadas basadas en SA podrían resultar valiosas.
Sin embargo, la realidad comercial hoy en día es que los operadores españoles están convergiendo en un modelo en el que 5G SA funciona como un factor de higiene y un diferenciador de calidad en las tarifas de consumo, en lugar de un motor sustancial de ingresos o ARPU. Con el acceso a “5G+” incluido por defecto en las ofertas compatibles con 5G, el potencial de monetización seguirá limitado fuera del segmento empresarial, incluso si las conexiones avanzadas continúan expandiéndose.
Powered by WPeMatico
