La otra cara de los ciberataques: ansiedad, miedo y frustración entre los trabajadores españoles
En la era de la hiperconectividad, los ciberataques ya no son solo una amenaza tecnológica: también están dejando huella en el bienestar emocional de los profesionales. Así lo demuestra el informe “El impacto emocional de los ciberataques en los profesionales españoles”, realizado por Grupo Aitana – Opentix, que arroja luz sobre una dimensión poco explorada de la ciberseguridad: cómo afecta psicológicamente a quienes trabajan con el riesgo constante de una brecha digital.
El estudio, realizado entre marzo y abril de 2025 con la participación de 156 profesionales en activo de distintos sectores, pone el foco en cómo la posibilidad (o la experiencia directa) de sufrir un ataque informático influye en el estado anímico de trabajadores por cuenta ajena y autónomos, de todas las edades.
Frustración, ansiedad y temor a represalias: las emociones detrás del firewall
Los resultados revelan un panorama inquietante: el 69% de los encuestados considera que el impacto emocional de un ciberataque en su vida laboral es medio o alto. La mayoría afirma sentir incomodidad, estrés y ansiedad al enfrentarse a este tipo de amenazas. Solo un 30% lo asume como una molestia menor, propia de los riesgos cotidianos del trabajo.
Entre las emociones más frecuentes destacan la frustración por sentirse poco preparados (43%) y la ansiedad o estrés (25%), aunque un 12% admite directamente el miedo a perder su empleo si comete un error ante un incidente de ciberseguridad. En contraste, solo un 8% afirma que permanecería indiferente.
En palabras recogidas en el estudio, “la sensación de no estar suficientemente formado para actuar ante un ciberataque genera una inseguridad constante que va más allá de lo técnico”, afirma uno de los participantes. Otro añade: “Lo peor no es que ocurra, sino pensar que puedes ser tú quien lo provoque por un simple clic”.
El nuevo estudio de Grupo Aitana – Opentix revela el impacto emocional real de las amenazas digitales en el entorno laboral
¿Cómo reacciona la empresa? Apoyo emocional y consecuencias laborales
El entorno laboral, lejos de ser una red de seguridad, es percibido a menudo como una fuente adicional de presión. El 29% de los encuestados cree que, si su actuación agravara un ataque informático, podría ser sancionado con medidas leves como una amonestación. Otro 29% teme consecuencias más graves, como la suspensión temporal de empleo y sueldo. E incluso un 16% se plantea que un error podría costarle el puesto.
Además, el informe detecta un impacto emocional que trasciende al individuo: un 53% cree que sus compañeros también sufren un malestar emocional medio por esta clase de amenazas, mientras que un 20% lo califica de alto, especialmente por el estrés percibido en su entorno de trabajo.
En este contexto, el papel de la empresa resulta clave: un 42% de los profesionales reconoce que recibe cierto apoyo emocional de su organización, pero lo considera insuficiente. Un 21% asegura no contar con ningún tipo de respaldo, lo que evidencia una necesidad urgente de que los programas de ciberseguridad incluyan también una dimensión humana y psicológica.
Un reto para la cultura corporativa y la formación
Más allá de los cortafuegos y protocolos, el informe de Grupo Aitana – Opentix plantea una reflexión sobre la responsabilidad empresarial en el acompañamiento emocional de los trabajadores. Preparar a los equipos para responder técnicamente ante un ciberataque es solo una parte del trabajo. El verdadero desafío está en construir una cultura en la que el error no implique castigo, sino aprendizaje y resiliencia.
Desde el punto de vista organizativo, estas conclusiones invitan a revisar los planes de formación, los canales de comunicación internos y las políticas de bienestar. Como señalan los responsables del estudio, “la ciberseguridad debe entenderse como un reto integral, que exige tanto tecnología como empatía”.
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