Noticias

Gobernar los datos: una cuestión de supervivencia

Por Nuno André Ramalhao, Data & AI Team de Glintt Next
Por Nuno André Ramalhao, Data & AI Team de Glintt Next

En este momento de transformación digital acelerada los datos se han convertido en uno de los activos más estratégicos de cualquier organización. Gobernar los datos es importante, pero está claro que, si no se gestionan con rigor, pueden convertirse rápidamente en un problema: inconsistencias, incumplimientos regulatorios, ineficiencia operativa… y, por supuesto, mucho dinero desperdiciado en tecnología. Lo he visto demasiadas veces en los últimos años, y con la irrupción de la Inteligencia Artificial y, más recientemente, de la IA generativa, esta necesidad de una gobernanza sólida de los datos se ha vuelto, si cabe, aún más urgente.

Lo cierto es que cada vez que participamos en un proyecto de IA vuelvo, una y otra vez, a lo mismo: todo depende de los datos. Si son incompletos, imprecisos o están desactualizados, el modelo falla. Sin excepciones. El viejo garbage in, garbage out sigue siendo una gran verdad. Y es precisamente la gobernanza de datos la que permite asegurar que la información es fiable: completa, íntegra, precisa, actual. Es ella la que marca las normas, define quién hace qué y establece los controles para que el dato sea útil… y no un riesgo para la organización.

Y cuando hablo de riesgo, no lo digo por decir. Me refiero a problemas legales, financieros, de reputación… El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), entre otras normas, exige que seamos extremadamente cuidadosos con la información personal. Un fallo, una filtración, un uso indebido… y las consecuencias pueden ser desastrosas: multas millonarias y pérdida de confianza. Pues bien, la gobernanza de datos es la defensa más efectiva frente a todo eso. Y además, aporta claridad. Y confianza. Dos elementos esenciales para tomar decisiones que realmente se sostengan en datos.

Mucho más que normas para gobernar los datos

En los últimos años ha cobrado especial importancia un concepto del que antes se hablaba poco: la observabilidad. La gobernanza moderna no puede ser un conjunto de normas que se escriben y se olvidan; debe incluir mecanismos de monitorización continua: saber qué está pasando con los datos, cómo fluyen, si cambian, si algo se tuerce…; detectar cuanto antes cualquier anomalía, tanto en los propios datos como en los modelos que los utilizan. Esa vigilancia activa es lo que garantiza que nuestras soluciones de IA sigan funcionando con el paso del tiempo.

Son muchos los proyectos que, en general y por una u otra causa relacionada con la calidad de los datos, no han salido bien. De hecho, según distintos estudios, se cifra en aproximadamente un 80 % los que no cumplen sus objetivos, y de las iniciativas con IA generativa, apenas una de cada diez llega a producirse. Las causas son recurrentes: mala calidad de los datos, procesos inexistentes o inmaduros, ausencia de una verdadera responsabilidad del negocio sobre los datos… A menudo se asume que todo esto es cosa del área de tecnología, pero no es así. Si el negocio no se implica, es muy difícil que el proyecto funcione.

Por eso insisto tanto en que no estamos hablando de un reto tecnológico; se trata de un desafío organizativo. Y cultural. La ecuación es conocida: personas + procesos + tecnología, pero muchas organizaciones siguen volcándose únicamente en la tecnología, olvidando lo demás. Hace falta definir claramente quién se encarga de qué; es necesario crear procesos que cubran todo el ciclo de vida del dato: desde su origen hasta su explotación y, sobre todo, hace falta una cultura de datos. Una cultura en la que todo el mundo entienda que los datos no son algo de otros, sino una responsabilidad compartida.

Cambios necesarios

Y aquí está, quizá, lo más complicado. Porque cambiar la cultura, cuesta. Y mucho. Está claro que hace falta formación, sí, pero también liderazgo, dar ejemplo, tener una buena comunicación interna, paciencia… Sin duda, no se logra de la noche a la mañana, pero es absolutamente indispensable. Al igual que un edificio, no se puede construir una solución de IA sobre un terreno inestable. La gobernanza de datos es como los cimientos de una casa: lo que se ve son los cuadros de mando, las automatizaciones, los algoritmos, pero lo que realmente sostiene todo eso está debajo: datos bien tratados, procesos bien definidos y personas comprometidas. Son las raíces del árbol, del que va a depender su crecimiento y solidez.

Por todo ello, no dejo de recordar algo que he repetido más de una vez: invertir en gobernanza de datos no es algo opcional: es lo que marca la diferencia entre avanzar o quedarse atrás. Las organizaciones que lo comprenden a tiempo tienen más capacidad para adaptarse, innovar y decidir con sentido. Las que lo ignoran, antes o después, lo acaban pagando.

Porque en un mundo en el que los datos lo son todo, saber gobernar los datos de forma correcta es, simplemente, una cuestión de supervivencia.

Powered by WPeMatico

Gustavo Genez

Informático de corazón y apasionado por la tecnología. La misión de este blog es llegar a los usuarios y profesionales con información y trucos acerca de la Seguridad Informática.