El fracaso de los discos Twiggy o cuando Apple comprobó que no podía imitar a Wozniak

Steve Wozniak dejó Apple en 1985. Esta drástica decisión fue debida a muchos factores, desde su traumático accidente en avioneta en 1981 (casi no lo cuenta), su interés por los conciertos de música o también por su notable enfado ante la falta de respeto a la división del Apple II cuando era quien daba de comer a la empresa de la manzana por aquella época (entre 1980 y 1983). Justo en 1983 Apple quería desarrollar un disco de 5″ 1/4 pero quería hacerlo al más estilo Wozniak: partiendo de cero.
Todos conocemos la fantástica historia del desarrollo de la unidad de discos (hardware y software) para el Apple II que ya hemos contado alguna vez aquí. El éxito rotundo de esta unidad de disco alentó a Apple a seguir este mismo camino de reinventar las cosas desde cero cuando necesitaron una unidad de discos para el nuevo y flamante Lisa y un futuro Apple III. Por supuesto, no era un invento nuevo, por aquella época ya existían discos de 5″ 1/4 pero Apple quería hacer algo mejor, así que comenzaron a desarrollar los discos Apple FileWare.
Figura 1. Comparación disco 5″ 1/4 FileWare vs 5″ 1/4 convencional. Fuente
Estos nuevos discos tenían la misma apariencia de los clásicos 5″ 1/4 pero eran incompatibles con ellos (posiblemente este fuera el primer error ya que se limitaban a su uso por ordenadores exclusivamente de Apple). Era solo apariencia ya que estos discos llamados internamente Twiggy tenían dos aberturas para lectura. Es decir, las unidades tenían doble cabeza lectora de datos. También la zona habilitada para marcar sólo lectura estaba en diferente ubicación. Funcionaban a doble cara, esto sumado a utilizar codificación GCR permitían que llegaran hasta los 871KB por disco. Un gran avance comparado con los escuetos 140KB del Disk II de Wozniak o los 360KB de IBM.
Figura 2. Detalle de un disco FileWare con las dos aberturas de lectura y las muescas de protección de lectura arriba. Fuente.
Estas especificaciones fueron bastante similares a las adoptadas más tarde por el estándar de alta densidad de los discos llegando a los 1.25MB los cuales aparecieron al año siguiente. Entonces, si eran tan buenos ¿por qué fracasaron?. Principalmente fueron dos (además del que hemos contado anteriormente sobre su incompatibilidad). El primero era los fallos en el diseño y el funcionamiento. Fueron tantos los problemas que los pocos modelos Lisa con esta unidad  fueron sustituidos por discos de 5″ 1/4 estándar por Apple de forma gratuita. El segundo problema fue el coste de su desarrollo y fabricación. comparado con el bajo coste de adquirir una unidad de discos existente. Empezar de cero implicaba tener que rediseñar todo, la electrónica e incluso el sistema operativo. 
Figura 3. Prototipo de Apple Macintosh con una unidad FileWare. Fuente.
Resumiendo, Apple pretendía reinventar algo ya existente y además imponerlo como estándar cuando justo se empezaba a desarrollar el mundo del IBM PC y sus clónicos. Empezar de cero, algo que había funcionado anteriormente (y que volvería a intentar en el futuro) no llegó a salir bien en el caso de los discos Apple FileWare. Ni decir tiene que si alguna vez cae en tus manos un Lisa con unidad FileWare (sólo 1.000 Lisa se pusieron a la venta y muchos de ellos las unidades fueron sustituidas) o incluso un Apple Macintosh con esta unidad (sólo hay constancia de un prototipo con FileWare, podéis verlo en la figura 3, vendido por 100.000$ en eBay), seguro que puedes conseguir un muy buen precio por él. Volviendo al fracaso del FileWare, si Wozniak hubiera estado involucrado en el proyecto seguro que hubiera tenido otro final …

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Gustavo Genez

Informático de corazón y apasionado por la tecnología. La misión de este blog es llegar a los usuarios y profesionales con información y trucos acerca de la Seguridad Informática.